meditacion-cristiana-59

Entiendo que amarse a uno mismo es despojarse de los juicios propios y ajenos…así el prójimo sería como un igual, donde los miedos tal vez se disolverían en la inefabilidad del amor incondicional, Un tanto difícil de concretar, por lo menos para mì…pero como vos decis..requiere de un trabajo profundo y atento, para darse cuenta de que los miedos se desprenden de la inseguridad del ego (que pretende prevalecer) y no de mi Ser esencial..

Ana María Zannino

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