cielonocturno

De entrada, la idea de “atrapar” a Dios, me sorprende. ¿Atrapar? ni con la mente ni de ninguna manera. Lo que pido a veces en la oración (que no en la meditación) es un mapa, un itinerario para gente coja y medio ciega como yo que camina a tientas. Y vuelvo a la meditación, al silencio sonoro, a Su voz en mí y en lo creado, en los ojos de lxs niñxs y la gente sencilla, al esplendor de la selva y los ríos. La música de las estrellas infinitas que me resitúan en la escala real de las cosas y mi pequeñez. Entonces llega la paz, en ese lugar sin nombre en que todo tiene sentido y es locura, entonces brota el amor. Y entonces, sobre todo… no intentar atrapar nada ni quedarse con nada, solo remar mar adentro en alas de la Palabra sagrada y su música. Ahí es donde la pregunta hace sentido para mí. Gracias por ella.

Luz Galilea

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