bodegones_en_acuarela-445145

´Un monje triste es una auto-contradiccón´ – Father John Main, OSB

¿Alguna vez has sentido un llamado a la vida religiosa? Pensamos que la vida religiosa solo se puede llevar a cabo en un monasterio o en un convento. Estamos llamados para vivir esa vida religiosa en el lugar donde Dios nos plantó y una gran forma de hacerlo es a través de la práctica diaria de una disciplina del alma.

Esta disciplina es la oración contemplativa que se practica a través de la meditación cristiana. Es nuestro ejercicio espiritual de todos los días; es lo que nos lleva a experimentar la alegría, el gozo profundo, el júbilo del Amor.

Nos ayuda mucho tener un lugar especial donde meditar. Un lugar en nuestra casa que esté especialmente dedicado para ello donde tengas un lugar cómodo para sentarte y estar alerta. Para algunos les es más fácil sentarse en el suelo; a otros en una silla o en un sillón. Cierra tus ojos, relaja tu cuerpo, pero mantén tu mente atenta. Con tus ojos cerrados, en silencio, interiormente, repite tu mantra o palabra sagrada.

La palabra que nos sugería el Padre John es Maranatha. Repite esta palabra en 4 sílabas adecuándolas al ritmo natural de tu respiración. Esta palabra quiere decir “Ven Señor”, está en arameo, el idioma que Jesús hablaba y al repetirla, la palabra se irá arraigando en tu corazón.

John Main sugería en especial esta palabra porque al estar en arameo nos permite evitar crear imágenes en nuestra mente. Hemos creado en nuestras mentes imágenes de Dios y la idea al meditar, es ir más allá de las imágenes que hemos creado; más alla de nuestros pensamientos, ilusiones, fantasías, recuerdos, planes y emociones.

Nos alegra mucho que llegues a este grupo, Marcela, y estamos para acompañarnos en la práctica diaria de nuestra meditación. Cuando puedas meditar, escribe aqui en el grupo un mensajito y quien ande por el grupo, meditará contigo.

Dios te bendice y gracias por llegar!

Lucía

Leave a Reply

Your email address will not be published.