flores

Ahora, permíteme recordarte de nuevo. Primero meditamos de 20 a 25 minutos y vuelvo a repetir la importancia de estar tan quieto como puedas. No es una tarea difícil. Si necesitas moverte, no sientas que por eso vas a arruinar todo. Solo trata poco a poco de permanecer lo más quieto que puedas pues la meditación es sobre la unidad del cuerpo y del espíritu así como de la quietud del cuerpo y del espíritu. Así que cuando inicies, toma unos minutos para encontrar una postura cómoda y luego empieza a repetir tu mantra. No pienses en nada. No pienses en ¿porqué tengo que hacer esto?, ¿qué estoy obteniendo por hacer esto? – no invites a los pensamientos. Simplemente repite y escucha la palabra. Mi consejo del fondo del corazón es que si quieres meditar es necesario que lo hagas todos los días de tu vida por un mínimo de 20 minutos en la mañana y 20 minutos en la noche. El tiempo ideal es de 30 minutos. Si encuentras que es demasiado, comienza con 20 minutos y gradualmente incrementa hasta llegar a los 30 minutos.

El período ideal para meditar es antes del desayuno y antes de la cena. El lugar debe ser un lugar quieto y de ser posible, que sea siempre en el mismo lugar.

Sal un momento de tus pensamientos para que escuches este párrafo de un texto de San Pablo a los Colosenses. El habla de lo que Jesús hará por nosotros si estamos totalmente abiertos a El.

…y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder. Así perseverarán con paciencia en toda situación, dando gracias con alegría al Padre. El los ha facultado para participar en la herencia de los santos en el reino de la luz”. (Col: 1: 11-12)

La meditación es sobre la iluminación pues es llegar a la luz de Dios. Esta es la relación básica: Creador y criatura. Y el Creador nos da a cada uno la luz para ser nosotros mismos.´

Father John Main

Dedicamos estas palabras a Katia para así darte la bienvenida a este grupo y también a este camino de interioridad. Tal vez ya sabes meditar y quieres renovar tu camino o tal vez inicias.

El servicio virutal que ofrecemos está descrito en la sección “Apoyo Virtual´ de este sitio web. Estamos para acompañarte, Katia, y muchas gracias por llegar!

Lucía

4 thoughts on “¿Cómo meditar? – John Main

  1. HE estado leyendo en la parte de apoyo virtual y he encontrado temas muy iomportantes que me fortalecen la meditacion y me ayudan para permanecer. ME ayuda a eiscplinarme en todas mis areas y veo como me ayuda para vivir tranquila. Gracias por ese apoyo tan importante para la meditacion cristiana, y me ha ayudado para que otras personas se inquieten y tomen en serio la meditacion. DIOS BENDIGA ESTA LABOR TAN IMPOTANTE PARA NUESTRAS VIDA

    ANGELA GOMEZ R

    • Hola Angela:
      Muchas gracias por acompañarnos en este camino de interioridad tan hermoso. Imagínate que todo el mundo meditara – que experimentara esa paz interior? Si bien la meditación nos ayuda a vivir tranquilos, no significa que no tengamos problemas o conflictos, pero creo que los aprendemos a ver desde otra perspectiva y podemos resolverlos de otra forma – no dejamos de sufrir por ello, pero ya no estamos tan atrapados en el ego, o un poco menos!

      Ven a nuestra Capilla Virtual en Facebook – nos ayuda mucho el poder meditar con otros. Y algo lindo es que surgen amistades preciosas por compartir la oración.

      Te mando un abrazo,

      Lucía

  2. Es compatible la práctica de la Meditación Cristiana con la Oración Centrante? un saludo
    eN el Señor

    • Hola Juan Carlis:
      Gracias por tu mensaje. Si, la Oración Centrante y Meditación Cristiana son totalmente compatibles. Ambos métodos de Oración en silencio nos llevan a la experiencia contemplativa que nos permite despertar a la presencia de Dios en nuestro corazón.

      En la enseñanza de Father John Main usamos una palabra sagrada, una oración que repetimos durante el tiempo en que meditamos – siguiendo el salmo “Orar sin Cesar”. La idea de repetir esta palabra nos permite entrar más profundamente a la experiencia contemplativa (que ocurre por la Gracia de Dios). Esta disciplina de repetir la palabra sagrada nos ayuda a dejar correo o dejar de distraernos por los tantos pensamientos y emociones que viven en nuestra mente. Estos siempre están ahí por lo que durante nuestra meditación, aparecen.

      En mi opinión, el gran valor de la meditación es simplemente retornar a la repetición de la palabra sagrada tan pronto como nos percatemos de las distracciones. Esto va a ocurrir muchas veces, por lo que siempre retomamos la palabra sagrada.

      Dios te bendice, Juan Carlis!

      Lucía

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