A veces me pregunto ¿como puede un Dios ser hombre? ¿Por qué decidio nacer en un determinado tiempo y no ahora? ¿Por qué no nació en esta parte del planeta? Por qué…

Tengo muchas otras preguntas, pero también digo qué sentido tiene hacerse tantas preguntas si tampoco se por qué nací, por qué nací aquí, etc.

Más allá de todas estas preguntas sí tengo casi certeza del nacimiento del niño Dios es mi corazón, quien habita ahí desde siempre y para siempre, quien a cada instante me regocija con su presencia en mi, en ti, en nosotros y en todos.

Por todo esto espero con ansias ese momento de unidad, de puesta de nuestros corazones en sintonia con el espíritu de amor y bondad.
Nos encontramos en cada instante de nuestro hermoso silencio, quietud y calma.

Feliz Navidad!!!!

Ricardo Centurión
Lambaré, Paraguay