Compasión y conciencia

Compasión y conciencia

El tema compasión siempre es motivador, sabemos que algunas culturas milenarias la practican y aconsejan como fuente de bien.

También están los que arman a su alrededor cursos recorriendo el mundo, las personas pagan a fin de lograr un poco de paz y felicidad en sus vidas.

Los que tenemos fe y más aún tenemos la gracia de meditar sabemos existe una estrecha relación entre la compasión y la conciencia de Presencia, saber que somos amados y lo que trae este regalo o don gratuito, nos lleva a agradecer de manera incesante, pero también a mirar el mundo convulsionado de manera diversa, pues despertamos acerca del que verdadero hambre que flagela al mundo es el de no sentirse amado para lograr amar.

Jesús es Dios un Dios que se abaja, que ilumina y cura todo tipo de ceguera, veamos lo que nos dice al respecto:
Luego de hablar nuestro Señor a más de cinco mil hombres sin contar a las mujeres y niños, nos regala una enseñanza más, aplicando una vez más su perfecta y divina pedagogía.

Jesús se da cuenta que el rebaño que estaba cerca de El, tendrá hambre pues la noche se acerca y El no estará visible..
Y así se nos dice que nuestro Señor siente compasión de ellos.

Jesús se compadece por el estado en que se encuentra ese rebaño de ovejas que representa a la humanidad entera, que permanece cerca mansa humilde, solo desean mantener viva la llama de amor sanadora que Jesús ha encendido pero no saben como hacerlo.

Entre todos los presentes es elegido un niño, dejando en claro que hacerse niños, pequeños en todo, es un camino precioso para entender y aceptar las cosas del Reino de Dios.

Jesús toma lo que ese niño tiene, dos pescados y cinco panes, Jesús levanta esa ofrenda, y pide al padre que la bendiga y lo entrega a sus apóstoles, pidiéndoles que den de comer a esa muchedumbre, y los panes y pescados se multiplican.
Así obedeciendo a nuestro señor y unidos a su bendición, estamos llamados a ser compasivos, nuestra compasión cobra un valor distinto, frutos benditos en nosotros y los demás.

Nuestro entendimiento se tiñe de compasión amorosa, se hace ofrenda, nuestra voluntad se hace ofrenda, nuestra memoria se hace ofrenda a partir de hacerlo en Dios mismo, para calmar elhambre del mundo.

Los que meditamos estamos llamados a ser compasivos, y anhelar llegar donde el Amor quiera y vea que se necesite, a fin que la Presencia se manifieste. Somos en cierta medida custodios amorosos, centinelas, a fin que por medio de la compasión se abran los diques para que el amor triunfe y la llama de amor triunfe y permanezca encendida.

Dado nuestros limites, bastará tener la intención y hacerlo en su Nombre.

Los cinco panes simbolizan nuestros sentidos que relacionados con la compasión, desde el mismo Corazón divino, se hacen panes benditos, para vestirnos a nosotros de todo lo que necesita y a la humanidad entera.

Los que meditamos somos testigos, somos los nuevos y eternos apóstoles de la Presencia amorosa y compasiva de Dios mismo..

Desde el amor infinito de Jesús y María.

Alicia Vinent

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