Compromiso absoluto

El misterio consiste en que cuando Él nace en nuestro corazón, todo lo demás nace con Él. Nuestro corazón se llena de Amor, de compasión y de perdón. Nos descubrimos perdonados, amados y comprendidos por el Dios infinito y por su Hijo, nuestro hermano. La meditación es nuestra experiencia diaria de renunciar a nosotros mismos y abrirnos a Dios, en su Hijo, Jesús, por el poder del Espíritu.

La meditación es sumamente importante porque es un compromiso absoluto. Es el compromiso a abrirnos radicalmente a la totalidad de Cristo, quitando la atención hacia nosotros mismos y dirigiéndola a Él. Y la forma de hacerlo es una manera simple – recitando nuestro mantra.

Este es un compromiso absoluto. Ya sea que la recitas o no la recitas. Puedes seguir tus propios pensamientos; puedes hacer tus planes; puedes analizar tus propias reflexiones cuando medites. Pero si lo haces, pronto aprenderás que te quedaste atorado en el sistema cerrado de la auto-conciencia. Recitar el mantra y continuar haciéndolo, es dejar ir tus propios pensamientos, miedos, tristeza y planes. Dejarlos ir nos permite entrar a la libertad infinita de Dios. Esto es a lo que Jesús nos invita, confiar en Él y seguirlo, no a medias tintas, pero de forma absoluta. En su gentileza, Él nos da un camino para seguirlo, por un estable progreso de nosotros mismos hacia el misterio infinito. Ese camino es el camino de la oración, el camino de la meditación.

El camino es a través de la fidelidad diaria. Sea donde estemos en el camino – ya sea cuando acabamos de iniciar, meditando diario 20 minutos diarios, o si ya estamos en el camino desde hace algún tiempo, meditando por 30 minutos cada día o meditando tres veces al día – estemos donde estemos, lo que se requiere es que nos demos a nosotros mismos en total compromiso. Cuando iniciamos esto podría parecer mucho, pero la celebración de Navidad nos recuerda que Dios, en su regalo a nosotros, no nos da mucho; nos da todo Él en Jesús. De alguna forma lo debemos entender, debe ser entendido en el silencio de nuestro corazón.

Así que cuando meditamos, cada uno recibe totalmente el regalo de Dios en Jesús. Para recibirlo requerimos nada menos que la misma generosidad de Dios. Esta es la razón por la que repetimos el mantra con total atención, con todo nuestro Amor.

John Main
Del libro: The hunger for depth and meaning
Edited by Peter Ng
Medio Media, 2007 – www.mediomedia.org
Traducido por Lucía Gayón
Para la difusión gratuita de la Meditación Cristiana

PREGUNTA DE LA SEMANA

¿Qué te evoca el término de “compromiso absoluto”?

Publicaré tu escrito en este sitio web donde podrás también ver las reflexiones de otros, lo que nos ayuda tanto en el compartir como en el aprender del otro. Manda tu reflexión a permanecerensuamor@gmail.com e indica el nombre de la ciudad y del país donde te encuentras.