JohnMain

´El Nuevo Testamento constantemente nos recuerda que la experiencia del amor de Dios en Jesucristo es una experiencia trascendental: debemos conocerla, aunque esté más allá del conocimiento, el ojo no lo haya visto y el corazón no lo haya concebido.

La tentación fatídica a la cual todos estamos propensos a sucumbir es la de hablar tanto y tan bien de la ´trascendencia´ que nos ´embriaguemos con la exuberancia de nuestra propia palabrería´, como Gladstone remarcó una vez a Disraeli. El peligro es que podemos terminar creyendo que hemos solucionado el problema de la trascendencia y aun estar lejos de haber vivenciado el misterio. Cuando esto comienza a suceder, estamos disipando más que comunicando el misterio y estamos sosteniendo lo que T. S. Eliot llamó ´recetas para el engaño´, aburridas trivialidades que no convencen a nadie, ni siquiera a nosotros mismos.

¿Cuál es el elemento necesario para preservar y refinar nuestra percepción del misterio de amor de Cristo, que trabaja dentro nuestro? Simplemente el silencio. El entender esto, es lo que ha llevado a muchos hoy en día hacia el umbral de la oración verdadera. Ellos están esperando en ese umbral, esperando ser llevados por la Iglesia hacia la experiencia, a la cual el Señor Dios nos lleva a todos.

El rol de la Iglesia es el de recordarles la naturaleza esencialmente trascendente de su peregrinaje, y el de enseñarles a no subestimar la maravilla de nuestro llamado o a no simplificar demasiado las maneras de darnos cuenta de ello.´

Extracto de: Comunidad de Amor, de John Main
Traducción: Noelia Valenzuela y Mary Meyer
Revisión: Marina Müller
Regalo de Enrique

PREGUNTA DE LA SEMANA:
¿Cómo relacionas el mensaje de Father John con el tema del sínodo que se está llevando a cabo ahora?

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