floresviento

Los más difícil es el ser constante.

Las causas que me impiden hacer la meditación suelen ser por cansancio, problemas personales o familiares,…

Cuando llevo unos días y soy consciente de que he reducido el tiempo me hago las siguientes preguntas:

¿Qué me impide o dificulta mi meditación? ¿Cómo la valoro?

No espero a estar bien para volver a la meditación sino que empiezo aunque me cueste y tenga ganas de interrumpir enseguida porque considero que es cuando más la necesito.

Pilar

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