La experiencia de conocer la realidad es la experiencia de ser liberados de la soledad de la ilusion. Al ser tocados por el otro, al permitirnos ser tocados y luego entrar en la maravilla de la respuesta que el amor evoca, somos lanzados a la realidad. Escuchen lo que San Juan escribió acerca de esto: “El hombre que no ama todavía está en el reino de la muerte, ya que todo el que odia a su hermano es un asesino, y ningún asesino, como ustedes saben, tiene vida eterna dentro de él. Es así como sabemos que el amor es: Cristo dio su vida por nosotros. Y nosotros, a su vez, daremos nuestra vida por nuestros hermanos”. (1 Jn 3, 15-16)

Y continúa: “Hijos míos, el amor no debe ser una cuestión de palabras o conversación: debe ser genuino, y mostrarse en actos” (1 Jn 3, 18).

La diferencia entre el estado de nuestra mente cuando estamos enamorados y nuestra actitud cuando sentimos miedo o desolación, es algo conocido para todos.

El amor evoca un espíritu de alegría de vivir;
trae lo variado, lo inesperado, lo colorido.

Y cuando más generosamente permitimos que este espíritu de amor se expanda dentro de nosotos, más nos acercamos a los otros, el centro pasan a ser los otros.

Encontramos nuestra perfección en el otro,
nuestra plenitud en el otro. De este encuentro
surge la energía creativa que nos permite
trabajar sin egoísmo, con amor.

John Main
Del libro: Maranatha, Camino de la Meditación
Editorial Lumen, Argentina
Título original: The Heart of Creation
Darton, Longman & Todd Ltd.

PREGUNTA DE LA SEMANA
¿Para tí, qué evoca el Amor?

Publicaré tu escrito en el sitio web donde podrás también ver las opiniones de otros, lo que nos ayuda tanto en el compartir como en el aprender del otro.  Por favor manda tu respuesta a permanecerensuamor@gmail.com

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