El Regalo de Navidad

Te invito a recordar lo que tus padres, abuelos o miembros de tu familia dijeron e hicieron el día que tú naciste. Puedo pensar que fue un evento de gran alegría para tu familia. Quizás lo puedes re-experimentar al tú ser padre o madre, y al haber tenido la dicha de tener a tu hijito en tus brazos. O al ser parte muy cercana del nacimiento de un bebé. En la quietud del recien nacido, cualquier movimiento, cualquier mueca, cualquier esbozo de sonrisa, resulta fascinante. Es la Vida que continúa, dando por su paso una experiencia de profunda fascinación.

No conocimos a Jesús bebé – solo lo imaginamos en virtud de nuestras experiencias con otros bebés. Pero es la misma Vida, el Hijo de Dios, nuestro Hermano, pues también somos hijos de Dios. El mundo se detiene ante la noticia de ese Nacimiento y cada año lo volvemos a celebrar; y volvemos a contar la historia; y lo queremos recordar aún cuando no nos tocó estar presentes.

Hoy celebro la Vida de cada uno de nosotros en la presencia de Jesús; hoy celebro las veces que hemos dicho SI a la Vida, a pesar de sus desafíos y problemas – algo mayor que nosotros mismos nos lleva a dar ese SI. Y ese “algo mayor” es Jesús que no nos deja, que hoy y siempre se deja acariciar y abrazar por nosotros.

Dios ES tu Regalo y tú lo eres para Él!

Lucía Gayón
Ixtapa, México

Él te invita a sentirlo en tu corazón. Medita con nosotros en la Capilla Virtual.