“El tiempo es de Él, la oración es de Él”

“El tiempo es de Él, la oración es de Él”.

Hasta ahora yo le ofrecía mi tiempo a Jesús, ahora quiero entrar a a pensar que no se trata de mi tiempo, sino de Él, de Jesús, esto es maravilloso: es su tiempo y su oración. Es un lugar, un momento, un estar, todo sagrado. Solo tengo que estar, creer y confiar.

Ana María Lizarrondo
Bogotá, Colombia

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