arcos

Pero debemos comprender esto – es un camino sencillo. Es integralmente sencillo. Es un camino seguro. Lo único que se requiere es el retornar diario a ello – sin exigencias ni sin medidas de éxito materialistas. Simplemente la fidelidad, la simple pobreza de espíritu. Cada mañana y cada noche dedicas tu tiempo no a aquello que pasa, sino a lo que perdura: tu espíritu vivo y lleno de la luz de Dios. Tenemos un llamado maravilloso. Escucha como lo describe San Pablo a los Tesalonicenses:

“Pero nosotros debemos dar incesantes gracias a Dios por vosotros, hermanos amados del Señor, a quiénes Dios ha elegido desde el principio para haceros salvos por la santificación del Espíritu y la fe verdadera. A ésta precisamente os llamo por medio de nuestro evangelio, para que alcanzaseis la gloria de nuestro Señor Jesucristo”.

Father John Main

Damos la bienvenida al grupo a Mónica y a Manuel. El llamado es emprender este camino sencillo ya! A veces le damos vueltas al asunto y nos conformamos con leer de qué se trata, o de ver cuál es la experiencia de otros; o nos decimos que aún no estamos listos porque:

  • Somos indisciplinados
  • No tenemos tiempo
  • No pensamos que podamos ser capaces
  • Sabemos pero decimos que no podemos

Pero tenemos que comenzar pues aprendemos a meditar meditando. La experiencia es única y personal, no se compara con otros. Pero mientras más sencillos nos tornamos en cuanto a querer seguir este camino, más claro veremos los frutos que nos transforman.

Muchas gracias por acompañarnos!

Lucía

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