meditación-cristiana-68

Ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí – Gal 2:20.

Él comunicó esta experiencia no simplemente como suya sino como a la que todos estamos convocados:

También nosotros llevemos una vida nueva – Romanos 6:4

En este fragmento bíblico se da una extraordinaria explicación de lo que significa estar en Dios. No es un acto de reflexión intelectual, es una presencia. Es un estado de impregnación total de nuestro ser en el cual nuestra humanidad y la persona de Cristo confluyen, se hacen UNO entre sí y con el resto de lo Creado. Entonces, uno deja de hablar y pensar como una entidad humana separada, individual y pasa a convertirse en un ser de luz, un ser iluminado. Ya no pueden caber dudas, todo es claridad.Por eso es importante la práctica de la oración contemplativa, para que esa experiencia tenga continuidad y nos lleve a la plenitud espiritual.

Alicia Gundín

Leave a Reply

Your email address will not be published.