Gracias a que medito, mi trabajo...

Soy directora de una empresa de marketing en internet y tengo 3 talentos profesionales que son la organización, la creatividad y la facilidad de asesorar a mis clientes. Una parte requiere del pensamiento lógico, metódico y estructurado; otra parte requiere de un pensamiento creativo, de imaginación, de libertad; y la otra parte requiere de saber entablar una buena comunicación con mis clientes.

La meditación cristiana me ha ayudado inmensamente a desarrollar estos talentos.

Gracias a que medito y me enfoco a la palabra sagrada, puedo estar más concentrada en la parte lógica de mi trabajo y dirigir así toda mi energía a mis proyectos. Me ayuda a ser disciplinada y ordenada.

Gracias a que medito puedo saborear los frutos de la libertad de espíritu y con ello desarrollar mi creatividad, con alegría y motivación.

Gracias a que medito puedo ser empática, escuchar mejor para así ayudar a mis clientes.

Gracias a que medito disfruto enormemente mi trabajo – que más que trabajo, lo veo como el medio para desarrollar los talentos que Dios me ha dado. Mi trabajo me permite desarrollar este hermoso proyecto de Permanecer en su Amor y difundir la meditación cristiana por estos medios.

Los frutos de este trabajo son inmensos – no podría meditar solo para mi – es tan grande lo que recibo, que quiero y tengo que compartirlo. Meditar y compartir van de la mano. Y sin buscarlo recibo el regalo más bello, que es la amistad divina, que es la oportunidad de compartir contigo este camino, de entender como Dios se hace presente en la relación que nos une, que nos fortifica y que me llena de felicidad.

Ad maiorem Dei gloriam!

Lucía Gayón

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