fatherjohnmain

´Muchas organizaciones cristianas, pequeñas o grandes, pueden ser mejor descriptas como grupos que como comunidades. El área de intereses comunes puede ser genuina: en Sagradas Escrituras, en trabajo social, en acción política. Sin embargo, el nivel de experiencia compartida entre los miembros no es lo bastante profundo como para permitir el desarrollo de una real comunión. El único nivel que es suficientemente profundo, no es el de la erudición, la ética, o la política, sino el del Espíritu. Y es sólo a ese nivel que la relación del grupo con la realidad social más amplia se transforma en verdaderamente acogedora, inclusiva, abarcativa, amorosa. ¿Cuántas veces hemos encontrado grupos cristianos que se cultivan como una élite apartada del mundo profano a quien se atreven a juzgar y condenar?

El temperamento de cualquier comunidad se decide por la experiencia común que liga a sus miembros en mutua obediencia y receptividad. En una comunidad religiosa, esa experiencia debe ser religiosa. Y cuando una comunidad ha aprendido a compartir y profundizar su experiencia espiritual, ha descubierto una dimensión en la vida de sus miembros, su vida común, que la lleva fuera de los estrechos límites de cualquier otro grupo. Entonces ellos comienzan a desarrollar un entendimiento de la fraternidad que todas las personas comparten en el nivel básico de toda experiencia humana: el del Espíritu.´

Extracto de: Comunidad de Amor, de John Main
Traducción: Noelia Valenzuela y Mary Meyer
Revisión: Marina Müller
Regalo de Enrique

PREGUNTA DE LA SEMANA
¿Perteneces tú a algún grupo o comunidad? ¿Cómo lo describes? ¿Qué es lo que lo hace comunidad y qué es lo que podría faltar para que fuera una comunidad?

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