El HOY de Jesús

Nuestro destino es llegar a la plenitud del ser, que es la plenitud de Dios en sí mismo”. (John Main, OSB)

La preparación de la llegada del Mesías a través de la historia de un pueblo, la elección y el sí de María, el Amor de José, el Nacimiento de Jesús, los 30 años de vida privada, los 3 años de vida pública, su despedida en la Última Cena, su Muerte, su Resurrección, sus Regresos y su HOY…

Todo esto está lleno de símbolos y contiene un hilo conductor no visible a simple vista. Todo apunta al ciclo de la Vida de la que somos parte pero en otra dimensión a la cuál estamos invitados e incluidos.

Los grandes acontecimientos de nuestra vida, los momentos más felices, los tenemos que re-cordar, traer al corazón – todos. Los tenemos que con-sagrar a la luz de la invitación e inclusión divina.

Los momentos que fueron y siguen siendo milagros por su belleza, porque pudimos ver la obra del Espíritu Santo, son parte de ese hilo conductor que está originado por una Inteligencia Divina.

Estos momentos felices nos tienen que ubicar en la Realidad de nuestros actos litúrgicos; de nuestras tradiciones religiosas para que entonces todo tenga sentido – incluso, la Semana Santa.

Nos han eseñado que la Semana Santa es como un ejercicio para sentirnos pecadores, indignos del Amor de Dios, que sólo sabiendo y sintiéndonos así podríamos tal vez ser “salvados”.

Y ¿qué pasa si le damos la vuelta a la historia y nos quedamos con el HOY de Jesús? Y ¿qué pasa si lo encontráramos presencialmente y viniera a tomar café a la salida de tu oficina, o que se reuniera contigo en tu casa a tomar mate, o que me acompañara a hacer una caminata a Playa Larga. Y ¿si nos preguntara si somos felices? ¿Qué dirías tú y qué creés que diría Él? Y si de pronto con Él hiciéramos memoria de los momentos más felices, qué pasaría?  Y ¿qué pasaría si el Juicio Final fuera en base a nuestra conciencia de la felicidad?

Estamos destinados, llamados, insistentemente por Él a vivir en plenitud – a traer a nuestro corazón todos sus regalos – no solo lo que ya pasó, sino lo que nos constituye, quiénes somos. ¿Y si nos descubrimos que somos en Él, que su HOY eterno es también el tuyo y el mío?

 

Lucía Gayón

¿Te gusta el escrito de Lucía? Siembra la semilla de la meditación cristiana compartiéndola entre tus amigos – dale a los iconos de abajo de las redes sociales.

One thought on “El HOY de Jesús – Lucía

  1. No solo somos templos del Espiritu Santo ,como dice S Pablo,tambien Dios nos penetra continuamente con su gracia,sin merecerlo solo por su amor

Leave a Reply

Your email address will not be published.