Humildad:  Tierra y Cielo

La raíz etimológica de Humildad es “humus” que significa tierra o suelo. También se dervan las palabras: humilde, hombre, exhumar, inhumar, humano. Añado: El hombre viene del suelo, es de tierra (barro), vive en la Tierra.

Mi interpretación de humildad entonces es sabernos situar en la realidad que nos corresponde. Esa realidad es tanto en el compuesto de tierra, como en ubicación en la Tierra. Humildad, humano es aquel que tiene los piés en la tierra, que lo sabe.

Así como nuestra realidad es la Tierra, el humus, también nuestra realidad es la divinidad, el Cielo, en lo que no se vé, en el misterio de nuestra íntima relación con Dios. Nuestra misión es ir despertando a esa doble realidad – Tierra y Cielo.

La meditación cristiana nos ayuda a tocar la realidad divina, ir al Centro donde Dios nos habita, pasear por el Cielo. A partir de experimentar a Dios como nuestro centro, todo lo de afuera se va colocando en la perspectiva correcta. Tratar de hacerlo de “afuera para adentro” es más difícil porque fácilmente nos distraemos y nos vamos. Pero si PRIMERO vamos al Centro siguiendo nuestra diaria disciplina de meditar, todo, todo lo demás llega en consecuencia y se acomoda en la Relidad suprema que todo integra.

 

Lucía Gayon

Si estás leyendo este artículo puede ser que este sea el medio en que Dios te llama para que vivas la experiencia de conocerlo desde tu corazón. Meditar es muy sencillo – pulsa aquí.

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