2 thoughts on “Iglesia, tú y yo – Lucía

  1. Queridos Hermanos en el Espíritu, pienso en estos momentos en las muchas veces que abandonamos el camino y nos quedamos en la orilla, sin darnos cuenta que en el fondo del mar hay un mundo de riquezas infinitas. Nos perdemos en la orilla y vagamos y ¿qué ocurre cuando las algas quedan el la orilla?… Pero nosotros sus hijos tenemos la posibilidad de ser rescatados y volver al mar, que está lleno de riquezas y ahí nada nos faltará.
    Doy gracias a Dios, por esta oportunidad que me da para reencontrarme con El, de reconocerlo en las cosas cotidianas que veo a mi alrededor, incluso en las cosa que para el mundo parecen negativas; olvidamos que un padre cuando quiere enseñar a sus hijos, los priva de sus golosinas o mesadas.
    Gracias a todos por permanecer en este mar de riquezas.
    Cariños,
    María Ester

    • Muy lindo tu escrito, María Ester – muchas gracias. ¿Me das permiso de publicarlo como post para que quede más relevante? De otra forma queda como comentario y no es tan visible.

      Dios te bendice,

      Lucía

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