JohnMain

´No somos llamados a ser esclavos o aduladores o lacayos respecto al Evangelio, sino personas libres proclamando una verdad mucho mayor que nosotros, la cual hemos experimentado en nuestro ser más íntimo.

Somos llamados a ser personas de conocimiento que han llegado a ser personas completas. Al responder a este llamado se nos otorgan las facultades para responder al pedido de nuestros contemporáneos de orientación, inspiración y ante todo conocimiento de la Verdad. Gran parte de nuestra reticencia a responder este llamado en el pasado ha sido debido a la reticencia en hacer nuestro completo compromiso con el peregrinaje. Hemos optado por el cómodo rol social más que por una relación personal abierta y dinámica. La disposición de nuestra época es la disposición a la oración, el hambre de un encuentro personal con lo absoluto y una realización de carácter personal.

La Iglesia en su modalidad humana está atestiguando este mismo hambre con todo su trastorno asociado y su re-estructuración de prioridades. Pero no es suficiente observarnos a nosotros mismos simplemente reflejando un fenómeno universal. La Iglesia comparte; porque su centro de conciencia, su corazón, es más grande que ella misma: también guía.

´Reconoce oh cristiano, tu dignidad´.

La Iglesia está llamada a enseñar y como en ningún otro tiempo, sus enseñanzas son urgentemente necesarias. No enseña a través de comités, organizaciones, informes o declaraciones públicas. Enseña a través de las personas. Enseña a través de nosotros – con tal que nosotros seriamente hayamos puesto los pies en el peregrinaje y comenzado nuestro encuentro personal con el Maestro.´

Leave a Reply

Your email address will not be published.