Nunca pierdas de vista la practicidad de la meditación. Tal practicidad consiste en que cada uno de nosotros tenga una tarea personal específica. Cada uno debe aceptar una prioridad particular en su vida, ubicar lo primero en primer lugar.

Meditar cada mañana y cada tarde
es la búsqueda de la paz, del Amor,
de la plenitud de vida y de conciencia,
es la búsqueda de nuestra prioridad.

Toda esta poesía, toda esta sublime teología pueden tentarnos a admirarlas a la distancia. Pero se nos invita a entrar, a saborear y ver cuán maravilloso es el Señor. La encarnación ha convertido lo absoluto en algo absolutamente clara y universalmente simple:

“Pues todos hemos pecado por igual, y por igual se nos priva del esplendor divino, y todos por igual estamos justificados por la única y libre gracia de Dios, a través de su acto de liberación en la persona de Cristo” (Rm. 3, 23-24).

Nuestra meditación se fundamente en la fe en lo siguiente: en entrar en esa libertad, en aceptar el acto de liberación y ser totalmente liberados. Superando toda limitación, estamos en quietud, y nos convertimos uno con Dios, en total armonía con Él. Tal es el propósito de la meditación. Tal es el camino, y el tiempo es ahora.

John Main
Del libro: Maranatha, Camino de la Meditación
Editorial Lumen, Argentina
Título original: The Heart of Creation
Darton, Longman & Todd Ltd.

PREGUNTA DE LA SEMANA

Si un amigo te dice que encuentra muchos obstáculos para meditar, ¿que le dirías?

Publicaré tu escrito en este sitio web donde podrás también ver las reflexiones de otros, lo que nos ayuda tanto en el compartir como en el aprender del otro. Por favor manda tu escrito a permanecerensuamor@gmail.com

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