La Providencia trabaja de manera perfecta

La Providencia trabaja de manera perfecta y no es más que Dios mismo abrazándonos orintándonos, guiándonos, de manera incesante.

La esencia de la confianza parte para el cristiano del Señor mismo, de cada palabra que sale de su boca se hace fuente inagotable de bien.

Tal como niño, que empieza a caminar pese a caerse, no cesa en su intento, fija la mirada en los brazos que se extienden invitándolo a avanzar sin temor, el hombre por gracia comprende que cada palabra pronunciada por el Señor, encierra el misterio de la vida misma, es fuente de salvación, regeneración, manantial inextinguible de salud en todo sentido.

Así lo que dice el Señor, se torna irresistible, alimento insustituible y necesario, que enciende con fuego que no quema, nuestro entendimiento, memoria y voluntad

San Juan de la Cruz, nos dice.

“En una noche oscura con ansias en amores inflamado, oh, dichosa ventura salí sin ser notado, estando ya la casa sosegada.”

Impelidos, motivados desde que nacemos por el eco secreto en nuestro anhelo de amar con perfección, el hombre comienza a caminar en este mundo, en un un principio confunde las distintas voces pero la escucha de Jesús, escucha fiel, hará la diferencia, y así la Verdad que hace libre se impondrá y la confianza se instalará.

El que cree, comienza a vivir esa “dichosa ventura” de comunicarse con el Amor, comunicación, que se hace comunión, goce y alegría distinta.

Ese comunicarse se da de manera plena perfecta, conciente, en la meditación.

La meditación es el atajo escondido al mundo que vive para afuera, es el camino al centro mismo de nuestro ser en donde se da el abrazo con Dios Trino: con Dios Creador,con Dios Hijo Redentor y Resucitado para siempre, que reina en las almas que al creer viven una eterna pascua de Resurrección y Dios Espíritu Santo, dado que sin el Santificador, nada puede darse si otros espiritus que no son de Dios nos dominan.

El alma que confía, comienza a vivir a Dios plenamente un cielo en la tierra, tendrá sus humanas caídas, sus pruebas, pero todo se irá dando en el contexto de la Sabiduría Encarnada, el discernimiento y la iluminación pues el Señor no abandona la obra de sus manos.

Tal como lo hemos escuchado en los textos evangélicos que corresponden a esta semana, los discípulos fueron liberados de la carcel, donde el mundo los había puesto, fueron los ángeles que los sacaron mientras las rejas permanecían cerradas, del mismo modo comienza nuestra liberación, el escuchar trae el creer, y el confiar ciegamente trae liberación y más fe, hasta que se da la unión total y absoluta.

La prisión de la ignorancia y todo lo que trae, males conocidos y desconocidos, el respeto humano, el egoísmo, y todo lo que no es de Dios cómo son el deseo de reconocimiento, soberbias, desordenes de todo tipo y en las distintas dimensiones físicas, emocionales, espirituales y todas las demás,, van desapareciendo.

Conocer al Señor y conocernos a nosotros mismos es una sola cosa y nos llevará a SER, la meditación es el camino más directo que tenemos para fundirnos en el abrazo confiado con que es AMOR.

Asi, Inmersos por gracia en el abismo de la Misericordia Divina, la Pascua se hace un eterno canto confiado y glorioso.

Pascua eterna, Pascua, plena de Luz que no acaba.

Alicia Vinent

Aprende a meditar – dale click a las imágenes que irán apareciendo desde este enlace.

Leave a Reply

Your email address will not be published.