Cloud-Heaven

Maravillosa reflexión. Como sé que Dios se ha derramado en mi corazón desde el principio de mi existencia y así mismo es para todo ser humano; me inunda una alegría y un gozo interno muy dulce. Si en verdad creo en esa realidad en mi vida, debo mantener mi existencia acorde a ese don divino: cuidar mi conducta, mis pensamientos, mi cuerpo y mi relación con otros, en dignidad y amor permanentes. Soy un elegido del Rey de reyes. Es una tarea de todos los días y una buena fuente de fortaleza es la oración del silencio. Meditar me recuerda quién soy y me hace partícipe del gozo en el Señor.

Luis Eduardo

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