loto

Veo a los demás y me veo a mí misma como integrando el cuerpo místico de Cristo. Una totalidad en proceso de constante transformación que evoluciona hacia una mayor coherencia o cohesión. Su origen es Cristo y su destino final es la simbiosis con su persona. O lo que es lo mismo, un todo armónico y dinámico que se expande hacia la luz, que busca la armonía perfecta, la claridad. Que ha comprendido que eso sólo se logra por la participación de la divina esencia.

 

Alicia Gundín

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