MEDITA CON UN AMIGO – GUÍA

Muchas gracias por participar en este programa y nos permitimos explicar lo siguiente:

El programa tiene la sola intención de ayudar al meditador a tener un amigo o compañero de oración.

Elegimos a los amigos conforme se van inscribiendo en el programa por lo que nuestro único criterio para asignarlos es que quieran participar.

Como punto de referencia solicitamos información de su ubicación. El programa no está basado en compatibilidad de los participantes.

La intención es que los participantes disfruten, descubran y gocen el privilegio de tener a alguien que sigue este camino para comunicarse y crecer juntos.

Ahora que has recibido el nombre de tu contacto, por favor escríbele y preséntate lo más pronto posible. No tengas expectativas de ningún tipo mas que el hecho de que esa persona quiere tener también un amigo con quien meditar.

Pueden acordar escribirse con regularidad y compartir su camino en la experiencia de meditar. Pueden comentar los mensajes que les enviamos como punto de partida de conocimiento entre ustedes.

Pónganse de acuerdo sobre sus horarios. Pueden elegir meditar todos los días a la misma hora o un día a la semana en que ambos puedan coincidir, lo que ustedes quieran. Podrá haber ocasiones que no coincidan en la hora de meditar, pero cuando mediten ténganse presentes uno al otro.

Pudieran también platicar sobre sus intereses y tratar de encontrar una forma de compartir este regalo con otras personas – familia, amigos, un grupo de niños o jóvenes.

La amistad se hace entre dos personas – no hay producto terminado. Así como la meditación es un camino de sencillez, el hacerse amigos también es un camino de simplicidad, espontaneidad y cariño.

Conózcanse y háganse compañía en la oración – sean creativos, sean amigos – ora con y por el otro! También pueden hacerse cita en la capilla virtual y ponerse de acuerdo para entrar ahí y meditar juntos.

Dios bendice tu generosidad y apertura de corazón!