Meditar me ha conducido a...

“Porque el Señor da la sabiduría; conocimiento y ciencia brotan de sus labios.” Proverbios 2:6

No sé si podría llamarlo aprender, pero lo haré por falta de un término más apropiado. Meditar me ha conducido a soltar lo aprendido, eso, aprendí a desaprender, a no tener la respuesta para todo, a depender del misterioso y libre soplo del Espíritu.

Hastiados como estamos de informaciones, opiniones y pretendidas certezas, incluso sentarse en silencio se vuelve un ejercicio de “así es correcto, así no”. Frases, maestros, prácticas, todo se acumula. Hasta que el peso nos aplasta o lo soltamos. Y al soltar, aprendí que la sabiduría consiste en esa sencillez de sentarse en silencio.

Sin condiciones, sin expectativas, libre, respirando la suave brisa del eterno Espíritu que es también el hálito sagrado que nos sostiene a todos. Aprendí, desaprendiendo, la paz, la reconciliación y la confianza.

En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera.” Santiago 3:17

Andrés Omar Ayala
Filadelfia, Paraguay

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