Meditar es silencio para adorar al Niño

Llega un tiempo hermoso, de gracia, de paz y alegría.
Un tiempo que se reduce en el misterio de un Niño recién nacido.
Es un momento donde meditar aviva el fuego sagrado de la paz interior.
Meditar es silencio para adorar al Niño.
Meditar es un infimo espacio celestial del tiempo.
Meditar es una profundidad llena de asombro
Meditar es una brisa que nos toca el alma.
Meditar es la plenitud de María.
Meditar es la confianza de José.
Meditar es el lugar donde recibimos a los amigos
Meditar es la estrella que ilumina y guía.
Meditar es un cuenco pequeño de amor donde acunar al Niño,ese realidad única plenitud humana, de Dios
Meditar es Navidad.

Liliana Mellano

Recibe los escritos sobre la meditación cristiana de Father John Main en tu correo – inscríbete a nuestros boletines

Leave a Reply

Your email address will not be published.