Morir es parte de la vida

«La única forma de prepararnos para la muerte es muriendo día a día. Este es un camino espiritual antes de ser un camino religioso. La religión es la expresión sagrada de la espiritualidad, pero si falta la experiencia espiritual, entonces la religión se convierte en una forma vacía, superficial y auto-importante. La religión produce grandes dividendos solo a aquel hombre cuyos recursos espirituales están en su interior (1 Tim 6:6).»

La única certeza que tenemos es que un día dejaremos de estar aquí, pero vivimos como si no tuviéramos que morir. Incluso hay especialistas que dicen que un 10% de las personas están convencidas de que la muerte no les llegará, lo cierto es que nadie nos quedaremos aquí. El hecho de ir aceptando día a día las pérdidas que vamos teniendo ayuda a vivir más intensamente, hace ir a buscar lo que es realmente importante y prioritario.

Hay que tener muy presente que morir es parte de la vida, no de la muerte.

Tal como pone el texto es un camino espiritual antes que un camino religioso y este camino hay que aprenderlo e ir haciendo experiencia de él en el día a día. No se puede decir «tengo tiempo, ya lo haré…» porque la persona tiene que estar preparada porque queramos o no siempre coge por sorpresa, por mucho que se vea venir como en el caso de una enfermedad terminal. El que se va nos hace de espejo para ejercitar nuestra reflexión ¿en qué punto de este proceso estoy?

Pilar

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