No pasa nada...

No pasa nada, pasa por querer que pase algo y al principio pasan reacciones, descubrimientos, sorpresas… Después deja de pasar y esperas que vuelvan a pasar, hasta que te das cuenta que son distractores, que lo mejor que te puede pasar es no pasar nada. Al no pasar nada el tiempo casi deja de existir, los pensamientos, emociones se sitúan en pausa… Y sigue sin pasar nada. Simplemente dejo que el pasar nada me acompañe de principio a fin, sin esperar que pase nada.

Sumergiendome en la nada, medito en minutos.

Ricardo Centurión

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