Los pensamientos no me abruman

Llegué a la meditación en un momento de mucho dolor, quizás por eso tuve la gracia del abandono inmediato en Dios, me entregue fácilmente a El que casi lo tenia olvidado. Los pensamientos no me abruman ni perturban, porque les gana el MARANATHA y la paz que me invade.

Ana Basaldela

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