Nos volvemos indivisibles

Elijo esta frase :”En ese instante nos volvemos indivisibles, uno con la luz. Ese es el instante en que, como dice san Pedro, “compartimos el ser mismo de Dios”.

Me gusta esa frase porque refleja la transformación que va produciendo la contemplación en cada uno de nosotros. Cuando empezamos, estamos separados, fragmentados, aunque creamos, sinceramente, que tenemos fe en Dios. El trabajo espiritual que acompaña la meditación va diluyendo, lentamente, las fronteras que nos separan de nuestro Creador. Y nos encamina a ser Uno con Él y en Él. Esto es lo mismo que afirmar, como lo hace el autor, que compartimos “el mismo ser de Dios”

 

Alicia Gundín