meditacion-cristiana-59

La luz que entra por la apertura de una cámara fotográfica es como de larga duración, pero para tomar una buena foto, la cámara debe estar completamente quieta, y así nosotros, debemos aprender a estar quietos. Antes de meditar ayuda escuchar un poco de música. La música ayuda a olvidarte de las palabras, de las ideas y de las imágenes que hemos venido utilizando. Cuando termines de escuchar la música, trata de permanecer lo más quieto posible. Siéntate lo más derecho que puedas y cierra tus ojos suavemente, y entonces empieza a repetir tu palabra, tu mantra, ´Maranatha´ con cuatro sílabas igualmente acentuadas. Esto es todo lo que tenemos que hacer por los 25 a 30 minutos de nuestra meditación. No pienses en Dios, no te lo imagines, simplemente sé en su presencia. Algo que nos puede inspirar es lo que decía el profeta Isaías: “Déjeme consultar por lo que no me interrogaban, déjeme hallar por los que no me buscaban” (Isaías 65:1). Este es el camino de la meditación, estar quieto, estar en un punto, estar arraigado en Dios. San Pablo lo decía a los Romanos: “…ten en cuenta que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti” (Romanos 11:18). En esto consiste la meditación – el estar totalmente quieto, humilde y reverente ante la presencia de Dios. Father John Main OSB

Bienvenido al grupo, Tomás! Que estas palabras de Father John te sirvan de compañía en este inicio o re-inicio de la meditación como la práctica diaria más importante. Lo que nos lleva a acallar la mente y entrar a esa dimensión expansiva del Espíritu.

Muchas gracias por acompañarnos,

Lucía

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