jarrones

Ha sido muy bueno hacer una reflexión sobre la Iglesia porque este es un tema que me causa conflicto interior. El escrito de Father John y las perspectivas de todos ustedes, que comparten su luminosa visión, me está ayudando muchísimo.

En estos días reflexionaba que hay dos formas de ver a la Iglesia: La iglesia en sus diferentes denominaciones (católica, protestante, luterana, anglicana, etc) y la Iglesia de Cristo (Cristiana) que comprende todas estas denominaciones y también las no-denominaciones – personas que no están relacionadas a ninguna denominación institucional pero que siguen a Jesús y a aquellos que despertarán a su llamado.

Para explicarme mejor creo que en nuestros países latinos tenemos que hacer una distinción de los términos “Iglesia Cristiana” e “Iglesia de Cristo” (es solo terminología para explicar mejor). Cuando, por ejemplo, en México alguien dice ser “cristiano” se refiere a una de las denominaciones no católicas, algo así como tipo evangélico. Hay muchas interpretaciones y grupos que utilizan el término de “cristiano” en ese contexto y que aplica a una denominación de este tipo y que no se refiere a la denominación católica ni a la Iglesia de Cristo en general.

Con el fin de aclarar, hago la distinción, en términos de lenguaje en Latino América de la iglesia cristiana (que se refiere a dichas denominaciones) y solo para distinguir, utilizo el término, Iglesia de Cristo (que es, obviamente la Iglesia Cristiana, en grande y que abarca todo).

En los países sajones, por ejemplo, se entiende el término de “Christian Church” a la Iglesia en su totalidad; la Iglesia de Cristo.

Reflexionando de nuevo sobre si es posible que se hunda la Iglesia, pienso que no es el caso, porque la Iglesia es el Cuerpo Místico de Cristo y El no se hunde, de nuevo, me refiero a la Iglesia de Cristo. Asimismo, El nos invita a ser parte de su Cuerpo Místico, tanto a las iglesias en sus diferentes denominaciones y a todos aquellos que no están adscritos a ninguna iglesia en particular. Lo que sí es posible es que la dimensión institucional de cualquier denominación pueda hundirse – al impedir, limitar, controlar, juzgar o manipular a sus miembros “en nombre de la iglesia o en nombre de Dios” o cualquier otra razón.

Cuando el Padre John Main habla de la meditación o de la Iglesia, siempre se refiere a la Iglesia Cristiana en su totalidad – a la Iglesia de Cristo.

Desde muy joven he tenido conflictos internos en mi entendimiento de la iglesia católica como denominación dado que, en mi experiencia, no me logro identificar – oscilo entre lo bueno de la iglesia católica y aquello que no puedo aceptar. La iglesia católica tuvo una gran influencia en mi educación religiosa y me ha tomado mucho tiempo (y sigo en ello) tratando de liberarme de sus esquemas negativos. También, siendo justa, tuve experiencias muy hermosas de encuentro con Jesús, a través de la iglesia católica. Agradezco a la iglesia católica que haya sido el medio de mi encuentro con Cristo, más no considero que esta sea el fin – Cristo es el Alpha y el Omega y Cristo no es propiedad privada de la iglesia católica (esto lo aprendí de Pablo d´Ors, sacerdote católico).

Por otra parte, el encuentro con Father John Main, me abrió una puerta enorme a la Iglesia de Jesús, a esa Iglesia Universal donde El es la cabeza, el gurú, el guía, el Camino, la Verdad y la Vida, tanto para católicos como religiosos de otras denominaciones y no religiosos. Descubrí a través de la meditación cristiana la universalidad de la Iglesia de Cristo, que es incluyente y que es Cristo mismo.

Una de las cosas que me cuesta trabajo es que la iglesia católica se ha auto-proclamado como la única y verdadera iglesia de ahí que en varios de los escritos que vemos por aquí, nos referimos a la Iglesia de Cristo en general, como si fuera solo la iglesia católica.

Siento que no es el caso y creo que de ahí surge la confusión de si estoy o no estoy en una u otra iglesia, o si estoy en todas, si conozco a Dios a través de una denominación o de otra, o si lo conozco a El directamente – en mi corazón y a través de su Palabra. Esto no siempre es congruente en las denominaciones eclesiásticas. Por eso que estas crean dogmas, leyes canónicas, ritos, jerarquías y demás para mantener su identidad, lo que muchas veces es incongruente con la vida de Jesús. Esto sin olvidar los abusos a través de la historia en que por ejemplo, el Papa Inocencio III, decía que él era el representante de Cristo en la tierra y fue quien inició la “sagrada inquisición” – no sin mencionar tampoco los graves problemas de pederastia que existen. Esa estructura monárquica de la iglesia católica ahora es cuestionada por el Papa Francisco quien está haciendo un trabajo maravilloso de dar a conocer a Jesús de una forma simple y humilde.

Ahora bien, ¿qué tanto necesitamos de las etiquetas que nos identifican? Puede ser humano querer usarlas para identificarnos unos con otros. ¿Qué pasaría si dejamos a un lado dichas etiquetas? ¿Podríamos prescindir de estas? ¿Haría una gran diferencia entre tú y yo si te digo que soy luterana en vez de católica o que he decidido no estar en alguna de las iglesias denominacionales?

Me siento plenamente identificada en ser parte de la Iglesia de Cristo – y es así porque El es quien me ama y me llama. Mi trabajo personal interior es ser congruente con esta llamada interior y por eso lo manifiesto aquí entre mis amigos y compañeros del Camino.

Gracias,

Lucía

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