Repitiendo el mantra mañana y tarde

Restauramos nuestro espíritu repitiendo, mañana y tarde, nuestro mantra con pobreza de espíritu, humildad y mucha fe. Ello nos permitirá ver la realidad de la vida que se esconde tras el espejo de nuestra existencia sin medios, sin alteraciones y con mucha compasión hacia el mundo.

Adolfo Blanco

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