Se concede por pura gracia

La misericordia de Dios es asombrosa y por ser quien es, siempre nos alcanza, el Sol de Justicia siempre se impone y proporciona esa luz indescriptible que anonada, las sombras frente a El claudican y emprenden rápida retirada. Cuando más quietos en lo profundo, sin por ello abandonar nuestros puestos de batalla en el día, esta comunión permanece, fuerza de indescriptible belleza que se concede por pura gracia y nos lleva a un estado de paz diferente, las especulaciones y escrúpulos cesan, como bien lo dices:

Dios es Amor, y el que permanece en el Amor, permanece en Dios y Dios permanece en él.

Todo mi afecto desde el amor infinito de María y Jesús,

Alicia Vinent

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