meditación-cristiana-88

Cuando inicié mis actividades contemplativas, me ocurría que, a menudo me dispersaba. Descubrí que estaba muy inquieta. Leí varios libros sobre el tema y todos describían esa situación como algo normal. También, al asistir a mi grupo de oración contemplativa, escuché testimonios de compañero a quienes les pasaba lo mismo. Pero, tanto ellos como los autores que consulté, destacaban lo mismo: la necesidad de continuar sin preocuparse por los resultados. Así lo hice y, desde ese momento, ocho años después, advierto que estoy más en el presente, más consciente de mis pensamientos y emociones. Y, aunque a veces me distraigo, siempre vuelvo a mi centro mediante la prol nombre de Jesús.

Alicia Gundín

Leave a Reply

Your email address will not be published.