Suaviza el alma...

Debemos experimentar el amor, ese Amor, suaviza el alma.

En nombre de ese Amor, la vida toma el nombre del Señor.

Para amar y quedar transformados en médanos de paz, debemos desplazarnos para pisar la tierra Santa de la eternidad, teñida de la alegría orante, que simplemente es estar aquí y ahora en el nombre de Dios.

Liliana Mellano

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