denominaciones

Encontré este cartel en Facebook y me pareció muy significativo a las reflexiones que venimos haciendo sobre la Iglesia que se hunde. La persona que lo publicó escribió: “¿Alguna duda?” Le contesté: “No fue Pedro? Todas estas denominaciones son parte del Cuerpo Místico de Cristo. Cristo no es propiedad privada de la Iglesia Católica.”

Cuando hablamos de estar “dentro” o “fuera” de la Iglesia, a qué nos referimos? Si somos parte del Cuerpo Místico de Cristo no hay “adentro” ni tampoco hay “afuera”. Somos sus hijos!

Ser hijos de Dios y amigos de Jesús nos da una libertad inmensa. La verdad nos hace libres y la libertad del Espíritu nos lleva a la Verdad.

Mientras una porción de la Iglesia de Cristo siga pensando que tiene contrato de exclusividad con Jesús; que son los dueños de la verdad; que fuera de esa Iglesia no hay salvación; que de nacimiento estamos condenados por nuestros pecados y solo tenemos “salvación” dentro de una denominación eclesiástica, la institución que piense así se hunde.

Y se hunde de una manera muy sutil – la gente simplemente se va – los valientes que luchan contra las injusticias de la Iglesia son acallados con la indiferencia del clero – simplemente te ignoran. Si no estás en el club, no cuentas.  Resultado, se van y buscan otras denominaciones o simplemente dejan de ser parte de las instituciones religiosas.  Dejar de ser parte de las instituciones religiosas muchas veces resulta liberador.

Muchas de estas denominaciones surgieron como resultado del rechazo o por una necesidad de innovación para poder responder a las necesidades espirituales del pueblo de Dios.

Dentro de la Iglesia Católica existen personas y movimientos que también están buscando esa renovación, como lo podemos ver con el Papa Francisco, que parece enfrentarse con la pared en muchas de sus iniciativas de renovación.  Si el Papa Francisco ahora tiene esos obstáculos, qué puede esperar un laico?

El Amor de Jesús, a través de su vida, muerte y resurrección, no es una membresía a un club – es un Regalo de Amor para toda la humanidad, incondicional, sanador y transformador.

 

Lucía

 

 

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