Ver con los ojos del alma

A la luz de mi experiencia de meditar, ahora VEO que veo la vida con otros ojos. He descubierto que así como tenemos los sentidos físicos, tenemos los sentidos espirituales. Meditar nos despierta el poder ver con los ojos del alma.

Esa mirada es a lo eterno – nos ubica en la Realidad de que la eternidad es ahora – que somos de Dios, que nos dio el regalo de nuestra humanidad para también poder ver con los ojos físicos.

Cuando vamos aprendiendo a ver con los ojos del alma, podemos entonces descubrir el alma en la mirada del otro. A través de nuestra vista física, traemos al alma lo que hemos mirado y permanece ahí en la memoria eterna. La mirada es un sacramento de espiritualidad porque al ver desde esa perspectiva, lo visto queda para siempre en el jardín de lo sublime.

Mirar profundamente algo es hacerlo nuestro – está en las esferas del Amor que nos conectan en la dimensión real de que no tiene principio ni tiene final – en el Alpha y el Omega – en donde residimos.

El poder ver nos da la oportunidad de vislumbrar, de enfocar, de hasta acariciar lo que vemos y lo que atesorarmos en la memoria. Captar lo que vemos en plena conciencia nos transforma, nos deja sentir la mirada de aquel que nos ama.

 

Lucía Gayón

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