Yo medito porque cada día...

Yo medito porque cada día es más grande mi deseo de unirme a Dios, de dejar que él entre en mi vida y me vaya transformando, sin él nada puedo y siento la necesidad de entrar en el misterio de Dios, dejar que él me guíe y actúe en mí.

Ana María Lizarrondo
Hermana Hospitalaria
Bogotá, Colombia

Si estás leyendo este artículo puede ser que este sea el medio en que Dios te llama para que vivas la experiencia de conocerlo desde tu corazón. Meditar es muy sencillo – pulsa aquí.