ilusiones e ideales

Ilusiones e ideales  – Lucía

Definiciones de ilusión:

1. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos.
2- Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

Una definición tiene una connotación negativa (como lo que es el engaño de los sentidos) y la otra, más positiva, en cuanto a que entra el elemento de la esperanza.

Nuestro ego quiere sentirse pleno y realizarse pero su naturaleza humana no siempre se lo permite porque fácilmente podemos estar secuestrados por nuestros pensamientos, especialmente, los negativos.

Las ilusiones negativas pueden llevarnos a:

1. Sentirnos inadecuados.
2. Sentirnos culpables.
3. Caer en el vicio del victimismo.
4. Culpar a los demás.
5. Perder nuestra confianza.
6. Sentirnos despreciados por los otros.
7. Tener miedo.

Hay una fina línea entre las ilusiones negativas y los ideales como tener una meta y quererla realizar, llevar a cabo un sueño, querer el bien de los demás y también el nuestro – y trabajar en ello. Sí, el ideal puede quedarse en ilusión si no hay acción o no trabajamos en ello, por muy bueno que sea, puede fácilmente desbancarse a ilusión.

Ahora bien, podemos tener una ideal positivo y creativo pero que no es el momento de llevarlo a cabo o no se dan las circunstancias para ello, o alguien más no está dispuesto a colaborar. Podríamos caer en una insistencia inadecuada e irreal sintiendo que vamos por el buen camino, pero sin el trabajo o sin resultados.

El trabajo de interioridad implica ver la diferencia entre ilusiones e ideales. Si son ilusiones, debemos ir al punto central que nos está llevando a vivir de esa forma. ¿Por qué las aceptamos?  ¿Por qué nos secuestran?  Si son ideales, debemos ver si lese stamos dedicando el tiempo y el trabajo para que se conviertan en realidad.

La mente puede usar las ilusiones como mecanismo de defensa y a veces esto nos puede servir. No podemos parar a la mente para que deje de crear ilusiones, pero sí podemos mirarlas, desmenuzarlas, ejecutarlas , rechazarlas o transformarlas en ideales.

La meditación cristiana nos ayuda a hacer ese trabajo de interioridad: De detectar las ilusiones que nos secuestran y trabajar en ellas. Y nos ayuda porque al repetir nuestro mantra y hacer silencio interior, se va despejando nuestra mente para así poder ver con más claridad – es decir, poermitirnos entrar a un proceso de iluminación que es Dios trabajando en nosotros.

Lucía Gayón
Ixtapa, Guerrero, México

Los momentos más significativos de una relación de Amor son aquellos que se manifiestan en el silencio.