web analytics

Dios y el Silencio – Alicia

by | May 25, 2018 | Meditacion Cristiana | 0 comments

Dios y el Silencio

Meditar es una forma de comunicarse plenamente con Dios, el silencio es el elegido Dios en su perfecto darnos, nos da el silencio para caminar seguros y confiados.

Hay en nosotros un anhelo de Dios y esa sed de Dios, en la meditación encuentra su más plena realización.

Entre las incontables gracias que se reciben como fruto de nuestro contemplarlo al meditar, la paz es unos de los más evidentes, todo lo que nos perturbaba e inquietaba por pura gracia, se va transformando, en una alegría y amor inagotable.

Lo que vamos recibiendo cobra más aún sentido, al ser entregarlo, y el resultado de esto, es aumentar el gozo en nosotros y los demás, la luz se expande, toda nuestra vida se va purificando, y a la vez el mundo es purificado, en la medida que se purifica se irradia se hace más y más fecunda más amor recibimos , más entregamos y más somos colmados de gracia y amor.

Dios no se deja ganar en nada y todo se transforma en Amor.

Se nos regala, una percepción cada vez más aguda, para conocernos mejor y conocer a los demás, nos volvemos más y más astutos frente a la malicia del mundo.

El buen discernir se va haciendo una constante, y una visión distinta se nos concede, respecto a lo que nos sucede y sucede en el mundo. Y todo esto se nos va regalando de manera fácil, sencilla, sin complicaciones, …se da…

Nos volvemos pacientes, nos va vistiendo la misericordia, respiramos y existimos a partir de Dios mismo, la vida se ve y valora de otra manera. Por gracia, recibimos luces, y aprendemos a decir no, pero un no fecundo, y a la vez aprendemos también a estar donde debamos estar, aceptando lo que sea como parte de la vida en Dios mismo, sea lavar los platos, caminar, cuidar a un enfermo, escuchar y hablar, en sintonía con el Amor mismo.

Nos sobreviene un estado de estar despiertos en FE, pero a partir del ser absolutamente concientes del ser humildes, solo siendo genuinamente humildes, seremos verdaderamente fecundos y esto solo se puede dar desde la gracia.

De esta manera Dios con extrema suavidad nos despierta, suavidad, pero firmeza.

El nos permite quedarnos absortos en su Amor, Amor fecundo y así nos conduce a fin que seamos como El nos pensó, y se de la unión en y con Dios Amor: Padre Hijo y Espíritu Santo.

Por sobre desde que despertamos en nuestro vivir diario, nos da el pan que necesitamos la ración precisa, en todas las dimensiones, la ración diaria de sabiduría, entendimiento, generosidad, misericordia, etc etc. a fin que su gozo sea nuestro gozo. Nos lleva a vivir confiados agradecidos, caminando siempre en su bendita presencia con la condición que lo hagamos como niños.

En fin, pese a nuestro ser limitado, caminamos confiados en ese saberse y sentirse infinitamente amado por Dios.

Desde el amor infinito de Jesús y María,

Alicia Vinent

Si estás leyendo este artículo puede ser que este sea el medio en que Dios te llama para que vivas la experiencia de conocerlo desde tu corazón. Meditar es muy sencilla – pulsa aquí.

Historial