El mantra sigue floreciendo en mi

El mantra sigue floreciendo en mi – Lucía

Recordando como “comprendí” lo que era el mantra cuando comencé a meditar, en principio, no tenía sentido para mi estar repitiendo una palabra – mi mente se negaba a comprender esta acción, por lo que había resistencia.

No es sino hasta que quise darme la oportunidad de experimentar la repetición del mantra, y con la gran ayuda de Father John, explicando cuál es su suave proceso, entonces hubo aceptación. Dicha aceptación fue a ciegas, de nuevo, queriendo darme la oportunidad.

Fue en la Misa del fallecimiento de Father John, como 18 meses después de empezar a meditar, que algo pasó! Ese frío día de enero de 1982, en esa iglesia, yo creo que habíamos como mil personas. Después de la comunión, meditamos. Y fue entonces que experimenté un silencio total, tanto externo como interno. Y ese silencio tenía un perfume de profunda alegría (a pesar de que Father John acababa de fallecer). Fue en ese momento, que decidí y me comprometí conmigo misma a meditar toda mi vida y también compartir este regalo, como fuera posible.

El mantra ha seguido creciendo en mi de tal forma que ya no es algo que tengo que “pensar”, sino que aparece, se presenta, llega. Cuando medito lo repito deliberadamente, pero a lo largo del día, se presenta. Esto me ocurre cuando salgo a correr; o en un momento de silencio, cuando estoy haciendo labores de casa, o esperando algo, de pronto, me sorprende!

El mantra me ha permitido hacerme consciente de que, como decía San Pablo, no sabemos como orar. Por lo que es el Espíritu que ora en nosotros siempre. Entonces cuando consiento, cuando quiero, cuando estoy en silencio, cuando no sé qué más, el Espíritu me da la señal con el mantra que sigue floreciendo en mi.

Lucía Gayón
Ixtapa, Guerrero, México

Los momentos más significativos de una relación de Amor son aquellos que se manifiestan en el silencio.