El mantra viene a mi encuentro

El mantra viene a mi encuentro – Lucía

Cuando empecé a meditar me era imposible comprender la idea de que la palabra se pudiera arraigar en mi corazón a base de repetición. Fue solo la experiencia de ir aprendiendo a meditar dos veces al día, que pude ver ese proceso.

Primero repetía el mantra en mi mente, como un ejercicio de memorización. Resonaba fuerte en mi mente. Pero poco a poco, el mantra se escuchaba menos, como algo muy sutil.

Más tarde pude ver que el mantra brotaba solo, no solo cuando me proponia meditar, sino, por ejemplo, antes de dormir. Hoy en día brota en mi día por ejemplo cuando voy a correr, en una caminata, mientras hago alguna labor doméstica o cuando voy manejando el auto. Yo no la busco; el mantra viene a mi encuentro!

No es solo un mantra, o una palabra, o un sonido, sino que es la presencia misma de Dios, quien me habita siempre y yo a Él. Pero cada vez que “aparece” sé que es Él, quien me llama al dulce sonido de su Amor.

Lucía Gayón
Ixtapa, México

Los momentos más significativos de una relación de Amor son aquellos que se manifiestan en el silencio.