El silencio tiene su ritmo

El silencio tiene su ritmo – Lucía

Nuestras cultura y costumbres son ruidosas y nuestros oídos se han acostumbrado a soportar altos decibeles. El ruido lo vemos como algo natural, incluso, lo fomentamos y lo reproducimos.

Cuando empezamos el camino de la meditación nos va a costar mucho trabajo ir dejando atrás el ruido exterior e interior y es importante ser pacientes porque este es todo un proceso en sí. Incluso, nuestras prácticas religiosas son muy ruidosas, por ejemplo, en la Misa, después de la comunión, no hay una pausa de silencio en muchas iglesias.

En mi experiencia, a medida que iba yo aprendiendo a estar en silencio interior, algo pasaba también a nivel exterior. De pronto me percaté del ruido en ambas direcciones. A medida que iba yo aprendiendo a meditar, el ruido se fue domando al punto que hoy en día, me molesta mucho.

En principio nuestro trabajo será ir renunciando al ruido, pero con la práctica de la meditación, el silencio viene a nuestra ayuda. De pronto lo encontramos muy atractivo y necesario, lo que nos lleva a amarlo por lo que es y por lo que significa.

Lucía Gayón
Ixtapa, México

Los momentos más significativos de una relación de Amor son aquellos que se manifiestan en el silencio.