La meditación no es solo poesía

La meditación no es solo poesía… – Dani

La meditación es una práctica que busca la unión con la energía creadora del universo, que el cristianismo identifica como Amor. Esta práctica nos permite ser la persona que estamos destinados a ser, basada en el Amor.

La meditación no es solo poesía, sino una experiencia real a la que todos estamos llamados. El camino para lograrlo es simple y requiere fe y silencio. Meditar significa vivir desde el centro de nuestro ser, optando por la profundidad en lugar de la superficialidad.

Al meditar, debemos encontrar una posición cómoda, estar quietos y repetir una palabra, como “Maranatha”, que significa ‘Ven Señor’ en arameo. Esta repetición nos lleva gradualmente a la profundidad y al silencio.

La meditación requiere compromiso y lealtad, practicándola todas las mañanas y todas las noches. Cada sesión sigue la misma rutina: buscar un lugar tranquilo, sentarse cómodamente con la espalda recta y recitar la palabra de manera suave, tranquila y serena.

Con paciencia y lealtad, la meditación nos lleva a niveles más profundos de silencio, donde encontramos el misterio del eterno silencio de Dios. Como dice San Pablo a los Efesios, la meditación nos da acceso al Padre en el Espíritu, el Espíritu que vive en nuestros corazones. La meditación cristiana es simplemente abrirnos al Espíritu con simplicidad, humildad y amor.

Dani Roggero
Buenos Aires, Argentina

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