Lo que necesita la iglesia es una vuelta a sus orígenes

Lo que necesita la iglesia es una vuelta a sus orígenes – Pedro

Cuando veo la parafernalia de mitras,birretes y solideos reunidos en la basílica de San Pedro, no puedo dejar de pensar que la iglesia ha perdido,en mayor o menos medida,el contacto con la comprensión inicial a partir de la cual se originó.

Como ocurriera en tiempo de Jesús con los fariseos,hoy en día el mensaje de Jesús está prácticamente velado y distorsionado. Han confundido la bondad con la debilidad.La pobreza con la opulencia.La sencillez con la ostentación y el lujo.

Y por si ésto fuera poco,a la teología cristiana, le ha preocupado más el sufrimiento que la alegría y la felicidad. Todavía siguen enfatizando la idea absurda de que Dios ama más el sufrimiento y la mortificación que la felicidad y el placer.Han proyectado en Dios sentimientos infantiles vividos frente a una figura paterna,coloreada de sometimiento y culpabilidad.

Y en su desarrollo histórico,la institución eclesiástica ha promovido su autoritarismo y su vinculación con el poder. Pero una iglesia autoritaria no puede comunicar un cristianismo feliz ,y cuánto más se insista en el poder divino,en su juicio y su castigo, más se está fortaleciendo el poder de la institución.

Sólo nos queda volver a vivir el mensaje de Jesús. Olvidarnos de lograr estados mentales y descansar en la quietud sin esfuerzo. La clave reside en ser conciencia,no en ser consciente de los objetos,sino en reposar como el ser consciente mismo. Y ya fuera de la meditación formal sentada es fundamental promover una actitud de ser a secas.

Por último,me gustaría puntualizar que el Ser de Jesús siempre está a nuestro lado. Escuchemos lo que nos dice de una forma provocativa y paradójica.Quiere hacernos abrir los ojos a nuestra realidad más profunda,el único lugar donde vive la plenitud y la felicidad.

El reino de Dios, nos dijo, está dentro de nosotros y los que no lo entendieron empezaron a construir catedrales e Iglesias.

Pedro Silva
Madrid, España

La importancia de dedicar tiempo a nuestra espiritualidad.