web analytics

Mis primeros pasos en la meditación – Lucía

by | Sep 21, 2020 | Meditacion Cristiana

Mis primeros pasos en la meditación – Lucía

Mis primeros pasos en la meditación ocurrieron en julio de 1981 que llegué al monasterio donde vivía el Padre John Main en Montreal y desde el primer instante hubo en mi una maravillosa conexión con él, con sus palabras, con su enseñanza y con la práctica de la meditación cristiana. No podría yo imaginarme entonces que 37 años más tarde, en 2020, la meditación se convirtiera en algo tan importante en mi vida.

Comencé con tropezones, distracciones y olvidos. En noviembre de ese año nació mi primer hijo y me era imposible meditar sin quedarme dormida del cansancio de muchas noches de no poder dormir más mi trabajo exigente en la Organización de la Aviación Civil Internacional.

El 30 de diciembre de 1982, muere John Main – lo que nos causó un gran dolor. El 7 de enero de 1983 hubo una misa en su honor y fue ahí, que después de la comunión, meditamos (como él lo acostumbraba en su monasterio). Me impresionó el silencio de esa iglesia donde yo creo que habíamos como mil personas, estaba repleta.

Pero esa meditación para mi fue un parte-aguas pues ahí me comprometí a meditar el resto de mi vida. No fue una decisión racional, fue una decisión que brotaba de mi alma con un entusiasmo y certeza de que ese era mi camino. Era la misa de Father John – algo mayor me sucedía! No solo meditaba porque era bueno, sino que también meditaba en honor de Father John, quien me enseñó este camino. Tenía que hacerlo con absoluta dedicación y atención, como él lo vivió y como nos lo enseñó. Entregar mi vida a Dios a través de dedicarle una hora diaria.

Era tal mi entusiasmo, que a partir de este acontecimiento, pude mantenerme despierta y alerta y no caer dormida como antes. También ese entusiasmo me llevó a encontrar muchos periodos en mi día para meditar. Ahí me di cuenta de que podía yo hacer más corta una llamada telefónica, cortar o recortar actividades poco productivas o tiempos muertos o perdidos.

Aún recuerdo y siento ese entusiasmo inicial que sigue presente en mi vida – cierto, con altas y bajas, pero me basta recordar esos momentos de Gracia para retomar el camino del entusiasmo. No solo bastaba meditar, sino hacerlo con entusiasmo, con esa energía que me permite estar buscando formas para refinar mi meditación, para distraerme menos, para ser congruente conmigo misma. Una gran forma que me ayuda mucho es compartiendo y difundiendo la meditación.

Los invito a dejar sentir el entusiasmo inicial y renovarlo con un hacernos presente en nuestra Capilla Virtual y decirnos “Aquí estoy, Señor” indicando nuestros horarios para meditar. Cada vez que lo hacemos podemos estar despertando el entusiasmo de alguien que recién llega, o de alguien que dejó de meditar por algún tiempo. La fuerza de nuestro compromiso a meditar diario, nos hace fuertes, nos une en la amistad divina. Nos hace también agradecer a Father John por su vida, por su perseverancia, por su ejemplo. Y lo más importante, responder al Amor de Dios que nos llama y que nos espera. Ahora ya es nuestro turno y nuestro tiempo!

Lucía Gayón
Ixtapa, México

Los momentos más significativos de una relación de Amor son aquellos que se manifiestan en el silencio. Leer más.

Historial