Ser hija muy amada de Dios

Ser hija muy amada de Dios – Lucía Gómez

De esta meditaciòn me gusto esta frase: “AUNQUE NECESITAMOS ASUMIRLA POR COMPLETO” refirièndose a la Palabra que nos Habita. Porque la Palabra es una Persona (Jesucristo), y, Habita en nosotros por la Gracia, pero nosotros, ¿La dejamos Vivir ahì o más bien la abortamos? Somos libres, y yo he experimentado que mi verdadera IDENTIDAD es ser hija MUY AMADA de Dios, y esto Gracias a la Herencia Original, a la Inocencia Original, que tambièn heredamos. Por eso, esta frase me gustó porque hace relación a nuestra libertad.

Dios nos hizo libres, incluso, para no aceptar su Gracia, no es por ósmosis, o por estar en un grupo o en otro. El hombre,siempre ha de hacer su parte. San Pablo lo dice: “La Gracia de Dios conmigo”. La Salvaciòn y la Redención son Gratuitas, son un Regalo, y un regalo se acepta o se rechaza. Sencillo. Entonces, nuestra parte es ser fieles a la meditación, a recitar el mantra, recitar y recitar el mantra…. Hasta que logremos encontrarnos en el JARDÍN INTERIOR, donde está el Otro, así como Adàn y Eva paseaban con Dios en el Paraíso… Allà viviremos en esa Intimidad, nuestro Encuentro con el Amado, como dice el Cantar de los Cantares, y allì estarà la armonía, la paz, el orden intrasìpquico, ese estado de integridad original que tenìa el hombre, antes de separarse, por su libre elecciòn, de la Voluntad de Dios, del Proyecto Original que Dios pensò para nosotros. Por eso como dice San Juan de la Cruz…”Mi Ser es Dios, Dios es el Centro de mi Ser, sòlo me conozco a mí mismo en Él”… Pero vivimos màs dejándonos gobernar por el ego que nos mantiene esclavizados al mundo, y por eso la meditaciòn nos ayuda al autodominio de nosotros mismos.

Lucía Gómez
Bogotá, Colombia

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