Y meditando llegamos también al no saber

Y meditando llegamos también al no saber – Pedro

En la meditación,en la consciencia pura llegamos a aprender que no somos lo que creemos ser. Ser alguien es el único infierno que existe y vaya infierno.

En la autoconciencia vivo separado de todo y todos. Me encuentro enfrentado a cosas y personas.

Mientras creamos ser esa entidad ficticia estoy lejos de casa,sentimos añoranza y vacío que tratamos de compensar con incontables objetos sustitutorios: dinero,poder,imagen, títulos,placeres o creencias,sexo…etc.

Ésta sensación de estar fuera del hogar se manifiesta con una profunda ansiedad,que nos hace adictos a cualquier cosa que pueda aliviarla.Pero por ahí no hay satisfacción posible, por eso es un auténtico infierno.

Cuando pretendo ser el protagonista de mi vida,he olvidado mi verdadera identidad,que es Ser sin yo.Somos como actores en la película de nuestra vida que pretenden salirse de la pantalla para decirle al proyector(Dios) que cambie el guión porque lo que está pasando en mi vida no me gusta.Pero la película ya está totalmente rodada desde que nacemos hasta que morimos, por eso, reaprender a aceptar lo que la Vida o Dios nos depare es despertar.

Somos presencia, consciente nada más que de sí misma, donde siempre es ahora y que es tan consciente de sí que no atiende a cosa alguna.
Y meditando llegamos también al no saber, a desaprender todo lo conocido .En palabras de S.Juan de la Cruz ,meditamos sin querer ver ni sentir nada,como vaso vacío que espera su lleno.

Dios es incognoscible porque si pudiéramos conocerle ¿Qué Dios sería ese si pudiéramos comprenderle y hartarnos de él?

Sólo con afirmar “Yo soy la vida” a condición de que quien dice ésta frase no sea nuestro “yo” sino la Vida misma que somos, habríamos reaprendido todo lo necesario.

Pedro Silva
Madrid, España

Si ya has meditado por algún tiempo, te invitamos a conocer el programa